Hay veces en que tu hijo saca las peores emociones que hay dentro de ti, calma, recita en tu cabeza una y otra vez: paciencia, paciencia y más paciencia.
Sigue estas recomendaciones
1) Actúa, sin gritar. Si tu hijo hace algo que te molesta mucho, detén la acción despacio y sin arrebatos.
2) Cálmate. Si estás muy alterada, lo mejor es que dejes a tu hijo en un lugar seguro hasta que te tranquilices.
3) Desahógate. Respira hondo y suelta el aire con suavidad (exhala e inhala tanto como lo necesites).
4) Toma el control. Una vez que tú estés tranquila, podrás arreglar la situación.
5) Habla con tu hijo. Está bien dejarle ver a tu hijo que su acción te molestó, te hizo enojar, te hizo sentir triste o incluso llorar, él aprenderá a que mamá puede enojarse, y mucho, pero no muestres descontrol frente a él.
Fuente: Revista Padres e Hijos
